¿Somos más los buenos?
Y por ‘buenos’ entiéndase cansados, fastidiados, enojados con un gobierno omiso y hasta cómplice de todos los males que aquejan al Estado de México.
La entidad con mayor número de habitantes es también la que tienen una tasa elevada de feminicidios y un alto porcentaje de la población viviendo en situación de pobreza, aunado a eso los mexiquenses viven en medio de un clima de inseguridad por los asaltos en el transporte público cada vez más frecuentes.
Este domingo 4 de junio, parece que todos los males que los residentes de este estado padecen se olvidaron, y hasta el momento el candidato del partido en el gobierno (no sólo en el estado, sino también en el país) mantiene una ligera ventaja sobre la candidata más fuerte de la oposición.
Lo que como ciudadano nacido y radicado en el Estado de México me lleva a preguntarme realmente ¿somos más los buenos?
¿Es que acaso esas personas que a diario se levantan a trabajar, han sido víctimas de un asalto o han perdido a algún familiar han olvidado el esfuerzo necesario para mantener a su familia o la rabia que se experimenta al ser despojado de algo material o no?
Al inicio de la campaña me sorprendió ver un mayor “apoyo” para el candidato del sol azteca en territorio priista, el asombró se incrementó cuando esos mismos vecinos a días de la elección cambiaron sus mantas del candidato rockero por las del primo del presidente. Entonces cuando se da un escenario como el que estamos viviendo podrías pensar que ganó la ignorancia, pero también la pobreza y la desidia.
Sólo la olla sabe los hervores de su caldo
En tiempos de redes sociales o lo que es lo mismo en tiempos de opinadores sin filtro, los cuestionamientos hacia la sociedad de esta región del país pasaron de los reclamos a las ofensas como si los mexiquenses fuéramos una masa homogénea aplaudidora del tricolor.
Con cierto aire de grandeza los capitalinos, en su mayoría, criticaron a diestra y siniestra lo ocurrido durante la campaña y aún más el día de la elección.
Ahora sólo espero que en 2018 prediquen con el ejemplo y saquen de la Ciudad de México a ese gobierno del que también se quejan, porque tampoco están un paraíso de primer mundo ¿o sí?



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