Cosa seria
Ahí estaba yo, sentado a la mesa con mi familia, en una fiesta discreta como todas, no puede ser de otra manera, dada nuestra situación. Prohibido llamar la atención. Estar dentro de este negocio es cosa seria.
Claramente escuché cómo se acercaba una camioneta a la puerta principal, un ex guardia había abierto la boca, tenían identificados a cada integrante de la familia. La discreta celebración por el aniversario de mis abuelos, se vio interrumpida por el estruendoso ruido que se escuchó cuando esa camioneta entró por el zaguán negro de la casa.Cuatro hombres vestidos con pantalón negro y chamarra de piel también negra, bajaron de la camioneta, mi madre y una prima estaban adentro, en la sala, mi padre y mi hermano por alguna razón no estaban en el jardín.
En cuestión de segundos vi caer a tíos, tías, primos, primas, a mis abuelos también. No sé cómo pasó, pero ni una bala entró en mi cuerpo. Al oír los balazos y los gritos mi madre salió, quedándose parada en la puerta.
-No se preocupe señora, los que nos importaban ya están en suelo- dijo con tono burlón el más viejo de los cuatro hombres.
Lleno de coraje e impotencia caminé hacia aquellos hombres, cualquier persona razonable no haría eso, pero algo me impulsaba a seguir y cobrar venganza era lo único que ocupaba mi mente, ignorando los gritos de mi madre.
Saqué la pistola que mi abuelo me había regalado meses atrás por mi cumpleaños, era el momento perfecto para estrenarla. Aquellos hombres se sorprendieron, pero el mismo que se había dirigido a mi madre disparó y caí al suelo.
Vi como la camioneta se alejaba, dejando una ráfaga de polvo, que nubló completamente mi vista…
A lo lejos escuché la voz de mi padre, al principio no entendía, quizá así era como se sentía la llegada de la muerte, poco después escuché con claridad:
-¿Qué no te vas a levantar, no que tenías examen?


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